![]() |
Archivo Zonagirante: Columna Sónica: El averno tiene forma de círculo (2003).
Señor Gandour, por sus innumerables pecados en La Tierra, además de su desprecio constante por las figuras religiosas y las aluciones patrias, ha sido usted condenado por toda la eternidad a un castigo ejemplar. En nuestro afán por mostrarnos variados y contemporáneos, y acorde con las modas que usted no soporta, hemos diseñado los siguientes ambientes de tortura para su sufrimiento y nuestro deleite. Usted, en su última oportunidad de elegir en su triste existencia, puede escoger donde residirá su pobre alma infinitamente. Estas son las opciones: El aeropuerto: Usted, llevando eternamente unas maletas muy pesadas, llenas de nada interesante, podrá pasear de mostrador en mostrador, averiguando por sus pasajes de avión, haciendo colas interminables. De fondo, y obviamente de manera repetitiva, escuchará a un volumen molesto, las versiones instrumentales y estilizadas de canciones como Macarena, Eva Maria se fue buscando el sol en la playa, Chiquitita (de Abba), Un millón de amigos (Roberto Carlos: la crueldad hecha voz) y ¿Cómo es él? (Perales, torturador infame). Verá la salida a la calle y también, por el otro lado, verá el paso a la aduana, pero no podrá salir de este salón nunca. La fiesta Ochentas: Usted llegará ingenuamente, sin recordar nada de lo que hemos conversado aquí. Es más, creerá por un momento estar en el Cielo, porque estará rodeado de gente que hace tiempo no veía, algunos compañeros de colegio que, y usted no entenderá la razón, siente por un momento que los ha extrañado toda la vida. Al atravesar la puerta del local donde suena la música, ya no podrá salir, pero en los primeros cinco minutos seguirá pensando que ha recibido un premio por su labor en vida. Pronto comprenderá lo equivocado que está. Usted, de algún modo, creerá poder soportar a Lionel Ritchie, a Pat Benatar y a Men at work, creyendo que pronto el dj programará New Order, The Smiths y The Cure. Nada que ver....escuchará de forma agresiva mil veces seguidas Sweet Dreams de Eurythmics, Tainted love (además cantada por todos sus compañeros, que pronto le recordarán porque usted no ha querido verlos en todos estos años) y, para completar el suplicio, Quiero una novia pechugona, de los infames La Trinca, responsables de que eso que llamaban en su época “rock en español”, no se tomara en serio. Miss Universo: Aquí usted se confundirá mucho. Se creerá rodeado de ángeles y dirá que qué ironía de castigo. Ummm, eso es lo bueno de esta opción, no hay peor sufrimiento que el proporcionado por la gente menos sospechosa. Si, verá un montón de chicas 90-60-90 que vienen de todas partes del mundo, todas con sonrisas plateadas y con sus insinuantes bikinis. Pero cuando escuche sin parar sus respuestas sobre la paz mundial, su admiración desmedida por la Madre Teresa y su preocupación fingida por los niños desamparados, usted comenzará a desesperarse. Además, estará vestido siempre de smoking blanco y un gigantesco corbatín que lo hará el hazmereir del certamen. Además, recuerde: la música correrá a cargo de Chayanne y una cada vez más decadente Mariah Carey. Por último, pero no menos incendiario: El rave de música trance. Una fiesta donde no hay agua, todo mundo está bailando con lo que está mezclando personajes tan patéticos como Mauro Picotto o Marco Carola (pocas veces los italianos nos han sorprendido con buena música), y usted estará rodeado de gente que siempre ha pretendido pertenecer a la farándula local, lleno de vaqueritas que mal imitan a una Madonna de años anteriores, y algunos personajes que se vieron al espejo y se confundieron con Enrique Iglesias (¡que mal rollo el de algunas drogas!). No insista, no hay escape. Además usted estará amarrado a una silla de metal en medio de la pista de baile. Eso si, cada diez minutos, alguna escuálida desagradable vendrá a hablar con usted sobre temas cósmicos y la armonía que reina en el mundo (vuelvo y repito: ¡que mal rollo el de algunas drogas!). Usted escoge, señor Gandour. Mientras toma la decisión, nosotros lo dejamos solo en este cuarto y para que se vaya ambientando, pondremos en los parlantes algo de Bon Jovi cantando en español. *************************** Oh, maldito momento para darme cuenta que el infierno era, al contrario de la mala publicidad que circula por ahi, más frío de lo que me imaginaba. Un frío insoportable, en medio de un loop incesante y eterno.
escrito por José Gandour.
zonagirante.com - derechos reservados 1999-2009. |