Archivo Zonagirante: Entrevista con Romina Vitale (2002).
La historia musical de la argentina Romina Vitale tiene el puntapié inicial en su infancia. Hija de un prestigioso músico, a los cuatro años ya estaba de gira luciendo su voz, a los ocho ya nacía la idea de dejarla plasmada en un disco pero entre idas y venidas, grabaciones varias y mucho trabajo, por fin acaba de salir Conversacional, una producción a la que un "muy bueno" le queda chico.
¿Por qué Conversacional?
Como cantante tengo las responsabilidad de la comunicación. Yo tomé esta responsabilidad y por eso las letras se hicieron con mucho laburo.
Uso la palabra como entidad interactiva, pretendo que este disco sea de alguna manera conversable, de un ida y vuelta entre la gente y yo, de charla, de búsqueda. Me interesa que sea un disco de no pasividad del que escucha, me entusiasma que el que escucha pueda resignifar disco, aportar sus opioniones y a la vez interactuar con uno mismo.
Sos dueña de un abanico importante en cuanto a matices de voz ¿Cómo la fuiste trabajando?
Crecí escuchando música negra: funk, soul, gospel... en un momento determinado empecé a escuchar más a las mujeres que recreaban este estilo, R&B, me nutrí de estas grandes divas que me encantaban, porque me parecían super versátiles y atractivas, dúctiles, con muchos colores, cambiantes. Gracias a ellas fue conociendo un estilo vocal. Mezclé de todo siempre buscando mi estilo.
Presentaciones en TV, tu disco se comenta en Rock & Pop, hay video en rotación, un tema tuyo en rankins de FM muy conocidas... ¿Tuviste propuestas de algunas mega discográficas?
Tuve algunas propuestas pero la verdad es que estaba segura que algunas cosas no quería hacer. Por ejemplo para mi es muy importante respetar el proceso artístico, explorar, que los temas tengan mucho que ver conmigo, participar compositivamente en las canciones, aportar a un proyecto discográfico que me incluyera. En las grandes discográficas estaba la idea de transformarlo en una imitación "de" o en algo parecido "a", el trabajo, en definitiva estaba en manos de otro. Dije que no varias veces. Hasta que encontré el equipo de gente con quien hacerlo, que comparte mis objetivos, intereses artísticos y espirituales. Ser independiente es una ventaja importante.
¿Te parece que éste genero en el que vos incursionas es vendible en Argentina?
No sé que me parece vendible en Argentina en este momento. Hace dos o tres meses no sabría que responderte, tenía mis intuiciones porque yo también soy consumidora. Queríamos hacerlo por el placer que sentimos por lo artístico, pero no hubo demasiada estrategia comercial. Tengo mucha respuesta de la gente, se que gusta, que engancha...
Imagine es la única canción que versionaste en tu disco... ¿Qué te llevó a elegirla?
La verdad es que había grabado esa canción para un single de una afjp. Gustó mucho en ese momento. A la hora de pensar un cover para este disco se me ocurrió que podía ser Imagine y la grabé en español porque quería que la totalidad del disco sea en español. Era un desafío hacer la traducción... ¡¡en realidad traducir todo el género era un desafío!! Lograr que el resultado no fuera forzado, que a mi se me pudiera naturalizar... me dediqué mucho a eso para que me fuera cómodo cantar en mi idioma, en mi acento, para que la música negra no perdiera un gramo de lo que significa en cuanto a colores, desarrollo y performance vocal.
En el arte y diseño del disco hay mucho laburo... ¿Cómo manejaste el tema de la estética en general?
Hay algo muy importante que es que yo tengo muy clara esa línea conductora que hay entre la música y la estética que me llevó tiempo de búsqueda. Trabajo cada aspecto de lo que se presenta de una manera seria, no quería dejar ningún punto sin observar ni trabajar: si estaba bien la producción del disco entonces también debe estar bien la parte estética, igual que la coreografía y la ropa. Con todo lo que es ser independiente fuimos privilegiando la calidad en la medida de nuestras posibilidades. Así convoqué mucha gente, entre ellos una diseñadora de ropa, maquilladora y un director de arte. Fuimos diseñando mi imagen en función a mis expectativas.
A Romina no le gusta divorciarse de lo extramusical, sino complementarlo. Para ella la salida de Conversacional es un punto en proceso. La cotidianeidad es un todo donde convergen sus estudios de psicología y Colmillos de la Calle, una fundación por y para los animales.
Contáme cómo nace Colmillos de la Calle...
Siempre tuve devoción por los animales, desde muy chica. Con Nano, mi perro, tuve una relación que no tuve con ningún ser... por el nivel de intensidad y amor incondicional. Hace un año y medio Colmillos surgió por la necesidad inminente que devolver todo el amor que él me daba.
¿Cómo funciona?
Yo soy la presidenta y hay voluntarios, trabajamos entre todos. Funciona a través de un evento que se hace una vez por mes, que se llama Festival de los Hocicos en donde la gente participa de concursos. Tratamos de concientizar a la gente sobre la tenencia responsable de mascotas desde un lugar lúdico, divirtiéndonos. Y también hay un Centro de Adopciones donde ahí mismo se dan en adopción perros y gatos. Durante el mes generamos un sistema de adopciones donde los adoptantes llaman para pedir animales. Nosotros tenemos una red de protectoras y vamos ayudando en las salidas de estos animales para que haya lugar para otros, así les conseguimos hogar. También estamos trabajando en un proyecto de ley sobre derechos de animales, para que se establezcan centros de habilitación para animales con problemas de comportamiento.
Romina Vitale tiene un envidiable conocimiento interior. En ella y en todo lo que hace hay equilibrio y un alto nivel de precisión. Durante este año estará presentando su disco. Si tenés la oportunidad de verla y/o escucharla no la desaproveches... es, quizás, la única exponente de este género tan poco explorado en Argentina.