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Beachwood Sparls, hasta los robots pueden llorar

(publicado anteriormente como Con Toda La Perso edición 138)

Por Iván Daguer

 

 

Estos vaqueros californianos se encuentran bastante lejos del prototipo habitual de sus rudos partners. Belleza, delicadeza y sensibilidad son su carta de presentación, la que puedes encontrar en altas dosis en sus dos discos y su más reciente ep, el que tal como dice su título, puede hacer llorar hasta robots vaqueros (Make the Cowboys Robots Cry).

Recuerdo la primera vez que escuché a los Beachwood Sparks. Durante un aburrido domingo, miraba por tv un programa de televisión que  estaba básicamente orientado a hablar de música, presentando a un montón de bandas independientes durante su transmisión.  Fue así como aquel día presentaron a unos tales Beachwood Sparks. A primera vista, pensé que eran una banda de hippies que se habían pegados en el pasado y la verdad es que no les di mucha bola... Pero cuando comenzaron a tocar el tema, Confusion is nothing new, algo cambió el ambiente, era imposible sustraerse a todo eso que estaba apareciendo en televisión. "¡Qué música más linda estoy escuchando!", exclamé aquella vez. Así fue como salí del letargo dominguero e intenté poner más atención en la segunda canción que ejecutaron aquel día.

Después de esto, partí raudo a la disquería de turno más cercana para tener su disco. Una vez puesto el CD en mi stereo, a los pocos minutos me di cuenta que había comprado uno de los trabajos más llenos de sensibilidad que habia escuchado en el último tiempo. Once we were trees es una obra plagada de sensibilidad, psicodelia, folk y letras llenas de optimismo y también tristeza, dos polos opuestos que realmente saben manejar a la perfección.

La música de Beachwood Sparks te conmueve, no te deja indiferente. Si quieres expansión, tienes los psicodélicos tonos que inundan sus creaciones, si necesitas paz, está todo el concepto global que rodea su música, desde el arte de sus discos hasta sus vídeos. El mundo de los Sparks es algo así como una burbuja en que todo parece andar bien, una suerte de bosque lleno de animalitos, drogas, mujeres angelicales y paz.

Musicalmente, los Sparks se mueven en terrenos cercanos al folk, sonando muy estadounidenses pero ojo que ellos no son una banda country ni tampoco están cerca de serlo. Por algún motivo, un puñado de agrupaciones de la costa oeste del país del norte ha heredado una carga psicodélica que les da un sabor especial. Algo ocurrió en esa zona y por lo mismo, no es casualidad que hayan aparecido bandas como Love, The Brian Jonestown Massacre o hayan Sellos como Bomp! Records y hayan aparecido los hippies. Con notorias influencias de bandas como Buffalo Springfield, Big Stars, The Byrds o los Beach Boys y conexiones con gente como Sonic Youth o Teenage Fan Club, Beachwood Spars te seduce, te atrae y te hace pensar que todo puede ser mejor

Desert Skies fue su single debut el cual apareció bajo la legendaria etiqueta Bomp! Records y que les hizo ganar reputación en la costa oeste de los Estados Unidos. A diferencia de todo lo que sonaba por ahí, Beachwood Sparks proponía algo diferente a lo que estaba o había sonado en los últimos años.

Esta propuesta llamó la atención del archifamoso sello independiente Sub Pop, quienes se fijaron en el gran potencial de la banda y sin dudarlo, decidieron acogerlos en su arca. Así fue como apareció a mediados del 2001, el increíble disco Once we were Trees, un trabajo que invita a la paz, la meditación y a introducirte en un mundo mágico y sensible, dan ganas de cerrar los ojos y viajar a un bosque otoñal lleno de animalitos, flores y drogas. Canciones como Confusion is nothing newBy your side (que ahora es interpretada por Sade en una versión ultra cachera de motel barato) o The Sun sorround me, son ejemplos gráficos y sonoros suficientes para mostrar el universo que ellos quieren mostrar.

Luego de un breve silencio que trajo como consecuencia la partida de su baterista Aaron Sperake, los chicos vuelven a la carga con otra obra maravillosa, un ep de 6 canciones llamado Make the Cowboys Robots Cry, otro disco que te mueve el piso y que consigue eso que muy pocos pueden, tocar tus sentidos.

Beachwood Sparks trae consigo, alma y corazón, buena música y dosis altísimas de emoción, a tal grado que hasta los robots pueden llorar con ellos.