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¿Es verdad? ¿Ya la edición 100?

(publicado anteriormente como Columna sónica edición 101)

Por José Gandour

 

Escribo esta nota el jueves, un día antes de subir a la red la edición 100 de zonagirante. Todavía no me la puedo creer, y más después de leer los comentarios que nos enviaron los colaboradores del cyberfanzine y algunos amigos de la página que tienen grupos y que de una u otra manera se han relacionado con nosotros, mostrando sus mp3, siendo entrevistados o como suscriptores que cada viernes reciben nuestra actualización. Todos escriben palabras que se agradecen con el alma, pero aún no me la puedo creer.
Hace poco, viendo un viejo capítulo de Los Simpsons, me reventaba de la risa observando cómo Homero creaba una empresa de internet sin saber de que se trataba el asunto. Homero dispuso de un escritorio lleno de lápices, unos cuantos papeles en la superficie y puso cara de empresario. ¿Y el computador? Eso nunca apareció en pantalla, ni siquiera cuando Bill Gates destruye el intento cybernetico de nuestro amigo. Me identificaba plenamente con él. Así nació zonagirante (sin la parte de Gates, que seguramente no sabe de nosotros).  Creo que pocas páginas han nacido sin computador propio, trabajando clandestinamente con el aparato del sitio de trabajo y con la rabieta habitual de mi jefe. Algunos de ustedes recordarán que zonagirante ni siquiera nació como una página, en el sentido estricto de la palabra. Era un comunicado sin imágenes que llegaba al correo de algunos amigos, en el cual se incluía un artículo, una que otra reseña de discos y alguna noticia que nos llegaba por coincidencia. Sólo hasta la edición número 9 tuvimos residencia en la red. Ese día (un domingo), estando en la casa de Tomás y Matías, los primeros diseñadores, me sentí todo un cyber empresario. Hasta mi habitual soberbia (defecto que no he podido corregir por más que lo disimule), se aumentó por momentos a proporciones insoportables. En la edición 10 me dí cuenta que me había metido en un gran problema. Que de ahí en adelante, zonagirante tenía que salir todas las semanas si queríamos disfrazarnos de gente seria y hacer que los lectores nos creyeran. La soberbia bajó a sus justas proporciones.
Lo que más agradezco de todo este tiempo ha sido conocer a la gente a la que nos hemos podido acercar durante estos dos años. Especialmente a nuestros colaboradores habituales, gente procedente de toda América Latina que se ha acercado a zonagirante pidiendo un espacio para sus opiniones, ayudándonos con sus entrevistas, regañándonos para corregir errores a tiempo. A la mayoría de ellos no les he visto la cara en persona nunca. Por obra y gracia del Icq y del Msn, hablamos todas las semanas pero a varios de ellos nunca les he escuchado la voz. Será raro el momento en que nos encontremos. Hoy, por primera vez en la historia de zonagirante, les envié una foto de su "jefe" (jajajaja).
Zonagirante, no lo vamos a negar, ha crecido. Me dí cuenta de ello el día que me senté con los integrantes de la banda venezolana Los Oceánicos, el primer día de Rock al Parque, y cuando ya iba a comenzar la entrevista uno de ellos me dijo que recibía todas las semanas nuestro boletín. Yo, que no tenía ni idea de ellos antes del festival, me asombraba de ver que ellos sí sabían de nosotros. Yo, que hasta ese momento, de manera ingenua pensaba que lo nuestro era un círculo excesivamente íntimo, me encontraba directamente con unos desconocidos que decían pertenecer a nuestra tribu. Ahí compredí por fín que la cosa era más grande de lo que me sospechaba.
Ya no somos como Homero Simpson. Zonagirante tiene su propio computador y tenemos nuestra propia oficina (que también sirve de hogar para dos de sus integrantes). Hemos llegado a la edición 100 y mañana hacemos una fiesta por ello. Y sin dejar de agradecerles a todos ustedes por recibirnos y leernos, todavía no me creo eso de haber podido llegar a este momento con todas las ganas que aún conservamos. Definitivamente el entusiasmo y la incredulidad siguen siendo nuestro principal capital.