normA a la colombiana.
 
La llegada de normA a Colombia tiene que ver directamente con una persona: José Gandour. Lo conocimos en 2007, en una Feria de Música de Buenos Aires. Fue a ver un concierto nuestro en La Plata y se ve que sintió los temblores propios de quien activa con nuestro rock, ya que inmediatamente quedamos hermanados por la música. A partir de allí siempre mantuvimos un dialogo que nos llevó a recibir a ERROR en La Plata, organizando un show y divirtiéndonos en la “ciudad de las diagonales”, como se la denomina. Varios amigos me cuentan que vieron el auto de ERROR dando miles de vueltas por los mismos sitios, llevados por la singular propuesta urbanística platense, que si no estás prevenido puede llevarte fácilmente a la confusión laberíntica borgeana.
El tiempo pasó, y en Marzo de 2010 recibimos una invitación al Cucunubá Pop Festival. Para ese entonces, y sin perder la costumbre, la banda estaba en una crisis financiera bastante grave, apenas sustentándonos. Pero queríamos ir de cualquier modo... comenzó a prepararse el Operativo Colombia, que básicamente consistía en organizar nuestras vidas para poder viajar sin culpa, ahorrando no tanto para vivir allí sino más bien para los futuros regalos a nuestras esposas. No fue sino hasta veinte días antes que confirmamos que podíamos, con un gran esfuerzo de parte de cada integrante, y con el compromiso de José de cuadrar al menos dos toques más en Bogotá.
Desde el inicio, llegar a Bogotá fue complicado: las fechas del Festival cambiaban, yo no tenía los documentos en orden para salir del país (asunto que arreglé exactamente un dia antes de tomar el avión), y, por supuesto, un grave problema en el mostrador de Avianca: llegamos a las 5am a Ezeiza, mostramos nuestro código de reserva, aguardamos ansiosamente el check in, pero la señorita nos dice que no tenemos “emitidos los pasajes”. “¿Esto qué significa exactamente?”, preguntamos. “Que no están pagos, no pueden viajar”. Inmediatamente pensamos en una estafa. Perdimos el vuelo, no podíamos contactar a nuestra agente de viajes a las 5 de la mañana. Chau gira. Gandour del otro lado del chat, desesperado. Nosotros, fracasados, pusilánimes, destripados. Finalmente, y tras 12 horas de nervios y jaquecas y espera en el aeropuerto, nos fuimos por TACA a las 18hs via Lima. Lo que siguió, fue un sueño.
Llegamos a Bogotá, conocimos a los chicos de Los Violetas y Theremyn 4, Rodrigo el fotoman, Juan el videoman, viajamos a Cucunubá con dos Baccardi Añejos entrando en nuestras gargantas a más no poder, y llegamos a Tierra del Sol, un Hostal de Aventura increíble en medio de la montaña, atendido por don Carlos, un joven entusiasta muy amable. Recorrimos las bellísimas calles del poblado, que datan de 4 siglos atrás, y finalmente, no sin antes una larga espera típica de los festivales, hicimos lo nuestro: debutamos en tierras colombianas. Un detalle no menor es que nuestro bajista estaba convaleciente, a punto de fallecer por una gripe, hasta que le dimos dosis industriales de propóleo del Valle de Ubaté y pudo hacer el show.
Alvaro Vargas, maestro valvular de Alterna Estudio y guitarrista de Error 337, nos albergó en su casa bogotana, rodeados de instrumentos, música y mucho afecto, lo que para nosotros fue una bendición. Allí grabamos 5 canciones del nuevo material de normA, donde Alvaro, Gualberto y don Darío operaban las máquinas con mucho amor. Compartimos experiencias y hermanamos los estudios Alterna y Tolosa, este último propiedad de nuestro guitarrista Gualberto, en La Plata. Hicimos entrevistas en Radiónica, de la mano del Profe y José Plata, y por supuesto en lo de nuestros amigos de Superestacion, donde también armamos un show que quedará en nuestras retinas para siempre, de la mano de don Henry para todo el mundo. La casualidad o la sincronicidad nos llevaron también a conocer un espacio muy especial llamado Mini-Mal, donde hicimos un acusticazo a cambio de una cena increíble. Alvaro nos llevó a Monserrate en teleférico, y comimos mazorca bebiendo Club Colombia en las alturas del cerro, mágico y alucinante. Alexis, batero de Error, nos hizo conocer la terraza de su casa y la maravillosa vista nocturna de la ciudad, luego a beber ron y a escuchar a una de las mejores bandas de salsa del país... ¡en vivo!. Nuestro baterista no podía creer lo que veía, una mujer que tocaba los parches como el mismísimo Krupa. Erika, esposa de Alexis, nos llevó de paseo por la Candelaria, las Torres del Parque, la Plaza Bolívar, el Centro Cultural García Marquez, y todos los lugares obligados. De almuerzo, una auténtica bandeja paisa. Amabilidad total.
Hubo varias intervenciones: Don Wicho, de Maniatikatz, me invitó a grabar una voz en una canción de su punkera banda, un honor. Y grabamos también unos coros con Richard, nuestro bajista, en “Estalla”, la nueva tune de Error. Alvarito, con su Gibson Les Paul blanca impoluta, grabó una melodía inolvidable que podrán escuchar en la mezcla de nuestro tema “Hacha”.
Compartimos shows con Maniatikatz y Chite, Telequinetics, Los Fox, Dub Killer Combo, Monareta, Telebolitos... y el ultimo show, especial por donde se lo mire, junto a Error 337 en KEA.
De todos los días que estuvimos en Colombia, sólo dos fueron de turismo. El resto: trabajo, radios, grabaciones y shows.
Si me preguntan qué fue lo mejor que nos pasó en Colombia, les contesto rápidamente: la gente. Habernos tratado tan bien, nos pasó pocas veces. Volveremos, sin dudas, todavía falta mucho por recorrer.
 

 


Escrito por Chivas.

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