5 + 1 = 2017 (Resumen particular de la música colombiana de este año)

Por Julián Felipe Gutiérrez @jackmulligan

Nota del editor: Mientras preparamos nuestro articulo sobre lo mejor del año discográfico en América Latina, hemos invitado a Julián Gutiérrez, colaborador de medios como Cartel Urbano, Cortesía de la Casa, Music Machine Magazine, y estudioso de la obra de Eduard Khil, a darnos su visión particular de lo ocurrido en materia musical en Colombia. Este es el resultado de dicha petición:

Siempre me he esforzado, a la hora de hacer el balance de un año que termina, en pensar no en términos de buen año/mal año, sino en términos de ¿Cuántas cosas deja el año que termina? Siento que, al abordar el balance de esa manera, me evito reducir todo a un asunto de blanco y negro y reconozco una escala de grises más amplia.

Algo parecido hice a la hora de redactar la presente lista; siempre me ha quedado la impresión que quienes preparan este tipo de compilaciones parten de definir si el año que termina fue bueno o malo, en lugar de abordar una lista como esta por hacer un inventario de lo que queda al final del año. En este caso en particular, los cinco discos y el EP que presento a continuación son la confirmación de un proceso que me parece, se ha venido dando en la música colombiana en los últimos años: Por parte de los músicos, la consolidación de una serie de lenguajes propios cuyas posibilidades se exploran con decisión, contrastados con un público que recibe estas propuestas por su valor intrínseco y no solamente por el escudo en el pasaporte que llevan.

Tei Shi Crawl Space (Downtown/Interscope)

Tei Shi es el nombre artístico de Valerie Teicher, artista hija de padres colombianos y criada en Canadá. Después de un EP debut en 2013 (Saudade) presenta este álbum (al cual llegué a través de una invitación sutil de Spotify para salir de mi zona de confort) el cual logra funcionar en dos niveles.

Musicalmente hablando, es un disco que seduce, y mucho. La combinación entre la voz de Teicher y los arreglos de las canciones evocan una cercanía entre cuerpos y cosas dichas al oído que causan corrientazos que bajan por el cuerpo; Teicher sabe oscilar entre los susurros y las notas altísimas para crear lo que ella misma ha definido como ‘Música de sirenas’. El segundo nivel en el que funciona el disco es en el contenido de sus letras. Mientras que ofertas similares en el bedroom pop tienden a ofrecer visiones del mundo pasadas por lentes de color rosa, las canciones de este álbum evocan sensaciones de tristeza y añoranza, como lo sugiere Como Si, el corte número 11 del disco.

Como si fueras mis padres
Déjame ir
Suéltame al mundo y deja
Déjame fundir
Ese amor que te enfurece
Que me endurece
Deja, que el tiempo obedece
Como si fuera así

 

Vic Deal – De Ego Tripas (La Música.FM)

De Ego Tripas es el tercer trabajo de Vic Deal (Víctor Hugo Ortíz), y es probablemente el disco mas sólido que ha creado, con una solidez determinada por varias razones; en primer lugar, Vic Deal ha llegado a ese punto de madurez al que llegan todos los raperos establecidos en el que sus letras dejan de tratar sobre lo que quieren ser y pasan a abordar lo que son en este momento, y como procesan el mundo que les rodea y la vida que viven. Un Minuto es Suficiente, por ejemplo, es una canción que, en 61 segundos, plantea las preguntas sobre la raza que muchos se hacen en un país que dice no ser racista pero no podría serlo más.

Por otro lado, los 11 cortes del disco muestran la influencia que tiene el sonido de Wu-Tang en la obra de Vic Deal, sin dejar que suene como una copia, usándolas para crear algo propio. Las colaboraciones de Crudo Means Raw, Lianna y los beats creados por el mismo Vic Deal bajo el nombre de Hakim al-Khaliq dejan como resultado un disco robusto, inteligente y maduro.

MagallanesFátima (Asunción)

Magallanes es el nuevo proyecto iniciado por Andrés Gualdrón (Animales Blancos), y Juan Pablo Bermúdez, quienes ya habían trabajado juntos hace casi 10 años bajo el nombre de Ego;. Este nuevo proyecto dista bastante de lo hecho por ellos en ese entonces, e incluso, del sonido que Gualdrón ha venido creando con los Animales Blancos.

Sería fácil ver a las 8 canciones de Fátima como un ejercicio de nostalgia hacia los años ochenta, y, si bien algo de eso se puede ver en el álbum en general, Andrés y Juan Pablo van mas allá. Fátima no es un ejercicio de reciclaje, es un ejercicio de interpretar el sonido de una época para crear algo distinto; de hecho, el carácter nostálgico del disco no viene de su sonido en sí mismo, sino de los temas que evoca: Las ansiedades religiosas con las que muchos de nosotros crecimos (No en vano el disco se llama Fátima) y evocaciones soviéticas aparecen en cada canción para completar el ejercicio de reinterpretación que realizan Gualdrón y Bermúdez.

 

Ságan Cada Cédula Remixes (Lätt)

Dudé antes de incluir este disco debido a su carácter de compilado de mezclas, pero opté por incluirlo al final por dos razones: La primera tiene que ver con el mérito que tiene esta clase de álbumes, en la medida que son espacios de diálogo entre creadores, un diálogo, basado en las reinterpretaciones que hace un músico del trabajo de un colega; en segundo lugar, creo que Ságan es una de las bandas mas interesantes que ha salido en los últimos años y no quisiera dejar pasar la oportunidad de ponerlos en una lista como esta.

Si bien canciones como Bidimensional (remezclada por los antes mencionados Magallanes) mantienen un sentido de continuidad con su versión original, otras, como la remezcla de Calígula toman a la original como los bloques de construcción de una canción completamente distinta, con una nueva identidad y un nuevo sentido. El valor de este disco se encuentra, creo yo, en ser un muestrario de las posibilidades del sonido claramente definido de una banda, al mismo tiempo que nos muestra todo aquello de lo que son capaces los artistas encargados de las mezclas.

Meridian Brothers¿Dónde estás María? (Soundway)

La obra de los Meridian Brothers durante los últimos 9 años es, probablemente, el ejemplo mas claro del punto que mencioné al comienzo de esta lista con respecto a la evolución del sonido de las bandas colombianas en los últimos años. A medida que han pasado los años, la banda de Eblis Álvarez (Y estoy tentado a pensar, el mismo Eblis) ha recorrido un camino el cual los ha llevado desde un sonido que se veía a si mismo como algo muy kitsch, a un sonido que se toma a si mismo cada vez más en serio.

El sonido de ¿Dónde Estás María? es un sonido que, claramente, se enmarca en una tradición de la música tropical colombiana; sin embargo, en lugar de replicar el sonido propio de lo tropical, crea algo nuevo a partir de los bloques que lo constituyen, siendo el ejemplo más claro de este proceso canciones como Estaré alegre, no estaré triste, Canto me Levantó y la canción que le da nombre al disco, ¿Dónde estás María?

Brina QuoyaBrina Quoya (Lanzamiento propio)

Brina Quoya es el nombre que Ana González, bajista bogotana, le ha dado a su proyecto. Durante los últimos seis o siete años, he tenido la oportunidad de oír el trabajo de Ana en distintos proyectos (RadioSuite, Schutmaat Trio, El MadTree) en los cuales siempre ha mostrado su amplio repertorio de recursos, dejándome la pregunta sobre el momento en el que empezaría a perseguir sus propias ideas musicalmente hablando, una pregunta que creo, no fui la única persona que se la hizo.

Este EP es, creo yo, el primer momento de esa persecución. En cinco canciones que suman un total de 17 minutos, Ana se aproxima a varios géneros con una suficiencia y familiaridad que le dan los años que lleva en un escenario. El sonido de Brina Quoya es en parte Soul, en parte Trip hop y en parte Jazz; y en el caso de Brina Quoya, el mayor mérito consiste en el resultado tan homogéneo de la mezcla que se encuentra acompañada del talento de Ana al momento de componer letras.

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