Una curiosa (y feliz) reseña del nuevo disco de El Mató

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Por Juan Ignacio Pilegi @juanpilegi

Nota del editor: Esta es la reseña más rara que hemos recibido en la historia de Zonagirante.com. Viene en formato de chat e intenta (y para nosotros la logra) transmitir la emoción que tiene un amigo, Juan Ignacio Pilegi, al hablar  acerca del nuevo álbum de El Mató a un policía motorizado, La síntesis O´Konor. Pilegi, habitante de la ciudad de La Plata, lugar donde reside la banda, da detalles en su conversación de todo lo percibido en la audición de este trabajo. En el día de su cumpleaños, damos gracias a este particular comentarista musical por su bizarra labor, que, igual, nos encantó).

Juan: Hola Marce, ¿ya llegó La Síntesis O´Konor a Francia?

Marce: Hola Juan, jajaja, sí, ya llegó.

J: Quiero hacer una reseña del disco y lo que puedo escribir no llega a hacer justicia con lo maravilloso de este momento. Es que no logro bajar toda la información sensitiva a algo que pueda leerse y conserve la forma de una reseña.

M: Jajaj, sí, porque es un disco tremendo. ¿Por dónde empezaste?

J: Me pareció que había que comenzar con la tapa y quise hablar sobre las espadas que compró Santiago para la foto, la composición, el color, lo que me transmitió esa imagen increíble.

M: Sí, desde el nombre ya es misterioso. “La síntesis O´Konor”. ¿Quién será O´Konor? Encima el tema que lleva ese nombre es instrumental, jaja.

J: Bueno, ahí está! Sobre el aura de misterio y anti:spoiler que manejó el grupo también quería escribir. Sólo conocíamos El Tesoro y las versiones que canta el Chango solista Ahora imagino cosas y Excalibur.

M: Fueron varios años esperando un álbum así y una alegría enorme que hayan podido cumplir y superar tamañas expectativas generadas.

J: ¿Expectativas? Yo estaba en pleno espíritu adolescente dándole al F5 de la página de Spotify de El Mató desde 5 minutos antes de la medianoche del 22 de junio. Cuando apareció online lo grité como un gol.

M: En un par de horas fue tendencia en Twitter Argentina.

J: ¿Viste? ¡Qué locura! Es un triunfo del under contra el mainstream.

M: ¡Totalmente!

J: Y si me apurás te digo que El Mató rompió ese paradigma. No existe más esa disyuntiva. La banda le mostró al mundo entero un “modelo de negocio” exitoso (puaj! Qué frase horrible!) sin la ayuda de ningún sello ni capital poderoso.

M: ¡700 veces tocaron en vivo! ¡Setecientas! Y si el tiempo les diera tocarían más veces aún.

J: Pero bueno, ¿ves? Nos colgamos hablando de estas cosas y yo necesito poner en palabras la escucha y que tome forma de reseña.

M: A mí lo que más me impresionó es que tiene una novedad muy notoria respecto al sonido, hay muchísima variedad melódica e instrumental, una cadencia un poco tristona en las letras y melodías y que necesito urgentemente verlos en vivo para ver cómo suena todo eso.

J: Sumaron a un percusionista para los shows. Eso tiene que ser impresionante.

M: Yo los veo el mes que viene que tocan acá cerca en un festival en Madrid.

J: Cuatro Nicetos llenos y gira internacional (una más) y todavía hay boludos que te preguntan ¿”quién mató ¿qué?”

M: Ellos se lo pierden. Escuchame:  ¿Amalia Granata es candidata a Diputada Nacional?

J: Jjaja, sí, así parece. Argentina es medio un quilombo, pero concentrate, ayudame a hablar del sonido del disco. Yo escucho un montón de cosas interesantes pero no quiero caer en lugares comunes, este disco no se lo merece.

M: Muchas de las baterías fueron grabadas por separado por eso el sonido tan limpio de cada elemento. Prestá atención a cómo suenan los hihats:  no hay ningún redoble, totalmente limpio y desgranado, pero a la vez todo va como perfectamente agarrado a la voz de Santiago.

J: Impresionante lo completa que se escucha la voz, muy emocionante.

M: Es quizá lo más resaltado del disco, fijate que muchas están dobladas y eso también es una novedad respecto a lo que venían haciendo.

J: Y esos intervalos de octava (¿sí?) en las melodías que tanto nos gustan desde el estribillo de Tormenta Roja, ¿te acordás?

M: Hermosura. ¡13 años hace de eso, hermano!

J:  Sí, volvamos a hoy. ¿Qué me decís de lo que metió Chatrán en todo el disco?

M: Enorme. Tuvo la libertad para investigar los instrumentos que había en el Sonic Ranch de Texas donde grabaron y muchos bajos también tienen su mano.

J: Sí, lo noté en temas como Destrucción, El mundo extraño y Las Luces (a cual más lindo), pero cuando no está todo eso aparece Excalibur bien despojado y te vuela la cabeza.

M: Pufff! Para darle un abrazo y no soltarlo.

J: Ni hablar de Fuego, ¿escuchaste esa letra?

M: Estos pibes te sacuden fuerte, loco.

J: Y como no concibimos a El Mató sin la sensación de apocalipsis está La noche eterna.

M: Pop melancólico apocalíptico.

J: Y un poco Espacial, por decir algo.

M: Da igual las palabras que uses, el disco hay que escucharlo.

J: Por supuesto! Cada uno con su propio viaje y así debe ser. Escribir sobre un disco siempre tiene algo de bizarro. Tampoco me va esa de conjeturar sobre las influencias que le notamos.

M: Apples in Stereo, Beach Boys, Weezer.

J: Sí, sí, y Ramones y Embajada Boliviana y hasta The Smiths pero dijimos que eso no.

M: Y en algún lado de la reseña tenés que poner que son de La Plata.

J: ¡Claro, hombre! Y de Gimnasia!

M: Jaja, no, eso no pongas.

J: Ya mismo la escribo. Fuerte abrazo!

M: Abrazos!

 

 

 

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