No sé si esto se puede catalogar de cuento de hadas rockero, pero la historia va así: Una banda bogotana llamado Raíz, después de muchos años de hacer sus cosas con un vocalista masculino y de tener cierta audiencia en el underground de su ciudad, decide cambiar e invita a Maria José Camargo, una chica que se encuentra cantando en una agrupación de metal llamada Fractal Flesh, porque tiene pretenciones de llegar a más gente y poder tener la posibilidad de vivir de la música. Hasta ahora la historia, si usted la desconoce, le puede sonar extraña, ya que los “expertos” no hubieran ido a buscar la nueva voz entre los metaleros, menos una chica que tenia momentos guturales en su canto. Haciendo el relato corto, V for volume, es decir la unión de los 4 músicos de Raíz (Jonathan Spector -batería-, Juan Camilo Osman - guitarra-, Nicolás Corredor - guitarra y programación, y Hans Vollert -bajo) y la ex-cantante de Fractal Flesh, graba un disco de forma casera bajo la producción de Mateo Camargo (si, el hermano de la cantante y guitarrista de la banda norteamericana Madina Lake) llamado Providence y casi de inmediato causa sensación en las radios colombianas. La banda comienza a llenar locales y ser nominada a los premios de los medios de su país. Cuando reciben el galardón a mejor producción rockera colombiana de parte de la popular revista Shock, el productor cuenta de manera irónica que el disco no costó un peso, mirando de manera irónica a varias agrupaciones presentes en la ceremonia que van presumiendo por ahí de haberse gastado la plata que no tienen en sus grabaciones. Ahora, la misma agrupación se prepara para su primera gira por Estados Unidos y México y ese mismo disco de muy bajo presupuesto los lleva a mostrar su música en distintas partes del planeta.
Después de varias citas infructuosas, por asuntos de conexión y otros problemas técnicos, se establece el diálogo via skype con Maria José. Ella, que vive en la población de Chía, a las afueras de Bogotá, dice tener problemas con su internet y me pide tener paciencia en el desarrollo de la charla. No hay problema. Hablar con ella, de principio a fin es divertido, ya que no se calla nada y sabe tirar buenos dardos hacia quienes se lo merecen. Este es el resultado de nuestra charla:
¿A qué suena V for Volume?
A veneno dulce
¿Y qué elementos sonoros tiene ese "veneno dulce"?
Electrónica, death metal, hardcore, hard rock, trip hop, y canciones de amor de asesinos en serie. ¿Sabe a qué me suena V for volume? A un animal salvaje sedado.
¿Y ese animal salvaje sedado si tiene los elementos apropiados para causar la mentada revolución que ustedes proponen?
Ya empezó a hacerla. La gente ya no come cuento tan fácil. No somos cinco personas que se levantaron un dia pensando que les gustaba el rock. Llevamos mucho tiempo haciendo esto, y creo que nos hemos salido con la nuestra sin sacrificar nuestra actitud o nuestra puesta en escena. Cuando la gente va a nuestros conciertos, sabe a lo que va. Ahora bien, la idea es hacer una revolucion, como usted lo dice, desde adentro del sistema. En ese sentido, y no en otro, nos sentimos una estupenda y disfuncional maquina de guerra.
Ustedes vienen de experiencias musicales que funcionaron en el underground pero no resultaron dando el salto al mainstream, ahora parece que V for volume es un vehiculo que va camino a seducir masas más grandes, ¿cómo se sienten en el proceso, se sienten cómodos?
Una granada siempre funciona mejor adentro que en la periferia. No hemos dejado de escribir las letras que queremos, ni de tener la actitud que nos gusta. No hemos dejado de hacer la musica que hacemos, y en cambio hemos llegado a ser un poco mas universales. La idea es que mas gente entienda nuestra musica. La idea de hacer esto es afectar y ser afectado, en este sentido vamos por muy buen camino. Nunca sabemos si es bueno o malo que la gente no sepa de dónde somos. Creo que somos del pais de nunca jamás. La honestidad siempre va a ser el mejor camino. Mientras podamos hacer lo que nos gusta, vamos a estar comodos. No puedo evitar decirle que nos veo, por lo menos a Hans, a Juan Camilo y a mi, haciendo metal a los 60 años
¿Qué dicen sus antiguos compañeros del metal de lo ocurrido con su banda? ¿No la miran feo por "haberse vendido al sistema"?
Claro, eso fue un proceso. Imagínese lo difícil que fue para ellos entender que me iba a otra banda tan diferente. Pero el sistema sólo se ataca de manera efectiva si usted penetra en él. Hoy en dia ellos siguen siendo mis mejores amigos, y de vez en cuando hago música con ellos. Sigo pensando que ellos fueron mi escuela. Estar dentro del "sistema" como usted lo llama, no niega que usted tambien pueda hacer cosas desde la deliciosa periferia.
Hablando tanto del sistema, ¿cómo ve la escena colombiana? ¿Cómo se siente compartiendo espacio de difusión con ciertas bandas por ahí que sabe uno que les gusta la payola?
Hoy en dia tengo una mejor comprension de la industria musical. Algunos tenemos que recorrer un largo camino, y otros escojen uno corto y seguro. Cada cual verá lo que hace con su plata, pero personalmente pienso que existen mejores maneras de invertirla y distribuirla hoy en día. Me encanta que usted aun habla de escena y no de industria musical. Eso es muy nuestro también. Aun me parece increible que los músicos en Colombia no vean un peso, pero en cambio le tengan que pagar a todo el mundo. Me parece increíble que tengan que hacer todo tipo de sacrificios, que tengan que tener todo tipo de trabajos de mierda, componer canciones magníficas, sacrificar tiempo de calidad con su familia y seres queridos, cargar amplificadores e instrumentos, ser publicistas, diseñadores, literatos, managers, artistas y roadies y no recibir un soberano peso, mientras gente inescrupulosa se queda con una tajada grande. En últimas no me importa tanto la payola, me da mas rabia la anti payola: usted debe saber esto mejor que yo, pero sé que existe una práctica en la que se paga para que otros artistas no suenen. Eso sí me parece francamente la cagada, y no le veo ningún sentido. Es terriblemente problemático para una industria que apenas está tratando de nacer. Eso es abortar una escena, si me permite la imagen grotesca.
Cambiemos de tema: ¿Cómo se puede describir la estética de V for Volume? Ustedes son totalmente responsables de ella, hasta su baterista no deja que otros hagan sus videos....
El problema es que todos somos profesionales en lo que hacemos, y tenemos estéticas muy definidas. Le doy un ejemplo, yo no podría ni siquiera pensar en que alguien hiciera las letras por mi. Siento que ademas de ser mi responsabilidad, éstas siguen una línea estética bastante definida. Lo mismo le ha pasado a Jonathan. Él siempre va a ser curador de todo producto audiovisual que se genere en la banda. Él tiene muy claro lo que quiere comunicar como director, y lo hace tan bien que es difícil llevarle la contraria. Ahora, si usted me pregunta, aunque Jonathan y yo coincidimos estéticamente en cosas (como los zombies y la ética del punk), no necesariamente vamos por el mismo camino. Cada uno tiene su cuento. Es claro que Hardy (Hans) nunca va a comprometer su puesta en escena que viene de un lugar bastante claro para todos. Lo mismo pasa con Juan Camilo y en cierto sentido conmigo. Aprendimos a encontrar un lugar comun para nuestras hermosas disidencias estéticas. Somos insoportablemente democráticos.
¿Cómo se reflejó eso en la grabación del disco?
Empezando por el proceso de selección de las canciones no? todos habíamos aportado alguna, pero tuvimos que escoger las mejores por puntuación con nuestro productor. Eso implica que todos tuvimos que hacer sacrificios para hacer un disco excelente. A cada instrumento se le dio igual prioridad. Fuimos caprichosos, incisivos, metidos los unos en los instrumentos de los otros. Todos participamos. Todos fuimos inteligentes escuchando.
¿Cómo integraron a Mateo, su hermano, como productor del disco? ¿Qué aportó él en especial al resultado?
Al empezar el proceso de producción, las personas con las que trabajamos (claramente gente muy diligente y profesional en su oficio) trataban de convencernos de cierto sonido que, por demás estaba muy en boga en el momento. El resultado es que mi voz sonaba flan, los instrumentos sonaban flan, la métrica sonaba flan por ende tuvimos unos lindos hijos flancitos. Desesperados le mostramos el material a Mateo, quien habiendo conocido de antemano de dónde veníamos todos, nos sugirió botar todas esas recomendaciones al carajo. Hacer un disco potente. Subirle el volumen. Subir la distorsión. Dejar que yo cantara de verdad y no como reina de belleza con lobotomía. Si usted me lo permite, lo que nos mostró Mateo, es que se podía hacer un álbum de rock con canciones excelentes y con cojones. Es decir, que nos podíamos salir con la nuestra.
Bueno, ya están en el camino de la conquista de otros territorios, ¿cómo van los planes de invasión a Estados Unidos?
Partimos el 3 de octubre a Los Ángeles a hacer una gira promocional, pero estaremos en Las Vegas, en Austin (Texas), en Ciudad de México a mediados de octubre, en Miami y en Puerto Rico a finales de octubre. Luego de eso, volveremos a Los Ángeles y el próximo año haremos cuanto festival podamos en Europa. Usted no se imagina los países que más descargan nuestras canciones. Se sorprendería... La invasión empezó desde que empezaron las descargas gratuitas.
Cualquier persona mal malintencionada podria preguntar qué tiene una banda colombiana rockera colombiana que canta en inglés para enseñarle a los inventores del asunto. ¿Cual sería entonces la respuesta?
Que la intención de hacer música no es inventarse nada nuevo porque no hay nada nuevo. Todo el mundo recicla lo que oye. De su propia enciclopedia, como dice Umberto Eco. Eso quiere decir que tengo por ofrecer mis heridas, mis historias, toda nuestra furia, nuestros buenos polvos, nuestros malos polvos, nuestras ganas de darnos en la jeta, nuestras ganas de bailar, nuestras ganas de amar, nuestras ganas de morir. Todos estos problemas son universales, pero se viven de una manera muy particular, ¿no le parece? Pienso que la vanguardia es otra bonita ilusión de la modernidad, pero en realidad creo que el rock, como toda la música hoy en día, circula.
¿Para cuándo se viene el próximo disco? ¿Ya han pensado cómo hacerlo?
Nunca hemos parado de componer. Al igual que con Providence, queremos escoger las mejores canciones de 60 y no de 15. Publicar lo mejor de nosotros. En este orden de ideas hay muchas canciones nuevas, pero Providence es un disco que sólo ha visto la luz en Colombia, así que nuestro trabajo promocional por ahora es darlo a conocer.