Por equipo de Zonagirante.com @zonagirante
Arte portada Zonagirante Estudio
La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta técnica. Está en nuestras conversaciones, nuestros trabajos y, cada vez más, en decisiones que afectan vidas. En medio de esta transformación, una empresa llamada Anthropic ha publicado algo que muchos en el mundo de la IA consideran un hito ético y conceptual: la Constitución de Claude.
¿Quién es Anthropic?
Anthropic es una compañía de investigación en inteligencia artificial fundada por antiguos investigadores de IA preocupados por cómo hacer modelos que sean útiles, seguros y éticos. Han desarrollado a Claude, una familia de modelos conversacionales que compiten con otras IAs avanzadas del mercado. La filosofía de Anthropic pone la seguridad y la responsabilidad en el centro del desarrollo de IA, no solo la potencia o la velocidad del modelo.
¿Qué es Claude?
Claude es un sistema de IA conversacional de última generación creado por Anthropic, diseñado para ayudar a las personas con una amplia variedad de tareas: escribir textos, responder preguntas complejas, generar ideas o incluso ayudar con trabajo creativo y técnico. A diferencia de modelos que solo responden según patrones estadísticos, Claude incorpora marcos más profundos de razonamiento sobre valores y resultados.
¿Y qué es esta “Constitución”?
En enero de 2026, Anthropic publicó un documento llamado Claude’s Constitution. No es una carta complicada o legalista dirigida a usuarios, sino algo más ambicioso: un conjunto de principios que guían tanto cómo se entrena como cómo se comporta internamente la IA. La idea es similar a una constitución política, pero aplicada a una inteligencia artificial.
En lugar de depender únicamente de listas rígidas de reglas (lo que muchas veces produce respuestas robóticas o excesivamente restrictivas), el enfoque de Anthropic es enseñar a Claude por qué ciertos comportamientos son correctos o incorrectos. Esta forma de entrenamiento se llama Constitutional AI y busca que la IA razone moral y éticamente como parte de su entrenamiento.
Los valores fundamentales de Claude
La Constitución de Claude establece una jerarquía de valores que el modelo debe priorizar al tomar decisiones y responder a usuarios:
Ser ampliamente seguro (broadly safe).
Ser ampliamente ético (broadly ethical).
Cumplir con las directrices de Anthropic (compliant with Anthropic’s guidelines).
Ser genuinamente útil (genuinely helpful).
Este orden no es arbitrario: Anthropic quiere que Claude primero proteja la seguridad humana y evite daño, luego que actúe con ética, y solo después concentre sus fuerzas en ser útil y eficiente.
La nueva versión de la Constitución hace un esfuerzo explícito por ir más allá de reglas simples (como “no generar bioweapons o discursos de odio”), para ofrecer razones y contexto sobre por qué esas restricciones existen y cómo equilibrar valores en situaciones complejas.
¿Por qué esto importa?
Este documento es distinto a muchas otras guías de comportamiento de IA porque:
No está escrito solo para humanos, sino pensado como un texto de entrenamiento que Claude incorpora para modificar su razonamiento interno.
Se publicó bajo una licencia Creative Commons CC0, lo que significa que cualquier persona puede leerla, usarla o estudiar sus principios libremente.
Representa un esfuerzo por mostrar de forma transparente lo que un sistema de IA “debe valorar”, algo que va más allá de simples reglas de moderación y apunta a una especie de ética computacional.
Algunos comentaristas han señalado que este enfoque podría influir en cómo otras empresas estructuran sus propios marcos éticos para IA, especialmente en contextos regulados y debates sobre responsabilidad algorítmica.
¿Critica a otras empresas de IA?
No hay ataques directos ni menciones explícitas a nombres como OpenAI, Google o Meta en la Constitución. Sin embargo, el enfoque sí hace una crítica implícita a los métodos de entrenamiento tradicionales que dependen solo de retroalimentación humana directa o reglas predefinidas.
En lugar de eso, la Constitution apuesta por un sistema en el que la IA aprende valores de forma más profunda y razonada, lo que puede contrastar con enfoques más pragmáticos o market‑driven de otras compañías.
¿A quién se dirige este documento?
La Constitución tiene varios públicos:
Para Claude mismo: es parte del entrenamiento —la IA la usa para supervisarse y refinar sus respuestas.
Para desarrolladores y académicos: ofrece transparencia sobre cómo uno de los modelos más avanzados “piensa” sobre ética y seguridad.
Para la comunidad global: al estar publicada libremente, invita a debates sobre ética y gobernanza de IA.
Esto es particularmente relevante en un momento en que países y organismos reguladores discuten nuevas leyes sobre IA y cómo equilibrar innovación con seguridad pública.
🔗 Leer la Constitución completa de Claude
Si te interesa el futuro de la IA y cómo se están definiendo sus valores fundamentales, puedes leer el texto íntegro aquí:
📄 Claude’s Constitution (Anthropic)
📌 https://www.anthropic.com/news/claude-new-constitution
🧠 En pocas palabras
Este documento marca una dirección más explícita y valores‑centrada en IA: enseñar a los modelos a razonar éticamente, no solo a seguir reglas.
Si la industria de IA adopta marcos similares, podríamos estar viendo una nueva era en la que las máquinas no solo sean útiles, sino también más comprensibles, explicables y alineadas con los valores humanos compartidos.





