Por José Gandour @gandour Imagen AI

Nota del editor: Entramos a 2023, un año que ya hemos advertido en distintas ocasiones que pinta, por decirlo de manera tranquila, complicado. Este es nuestro espacio «no exclusivamente latino», donde, a través de nuestra alianza con Groover, nos enteramos de una manera muy particular acerca de nuevos artistas de todo el planeta. Hacer este trabajo nos da una guía muy interesante de hacia dónde se dirige el nuevo sonido independiente del planeta. Repito gran parte del texto que he venido publicando durante todos estos meses, porque sigo sintiendo el mismo placer descrito desde el principio. Igual, seguimos contantemente incluyendo material recién salido del horno digital. El año, a pesar de las perspectivas, promete musicalmente

Llevo dos años y unos meses vinculado a Groover, una plataforma digital con sede en Francia, que ofrece a los nuevos artistas  la posibilidad de mostrarle sus más recientes canciones, a cambio de un pequeño pago, para que sean comentadas por profesionales vinculados al negocio alrededor del mundo. Entre los profesionales del listado hay directores de emisoras, periodistas independientes, representantes, y otros participantes de esta industria, gente de todos los continentes.

Por Groover, en todo este tiempo he recibido más de mil cien tonadas para reseñar, procedentes mayoritariamente de Europa, pero también he oído material que me ha llegado de, entre otros, Japón, Senegal, Brasil, México, Singapur y hasta de Islas Mauricio. Les confieso: Al comienzo pensé que me iban a llegar un montón de propuestas de poca monta, cosas de poca valía. Pero desde el primer día me he sorprendido de la calidad de buena parte del material que he recibido. Cada vez que veo en mi correo «Usted ha recibido un nuevo track de…», me pongo contento, porque sé que ha llegado la posibilidad de oír algo novedoso, algo que podría romperme la cabeza. En más de una ocasión he quedado con la boca abierta.

En la presente actualización hay piezas maravillosas. Está el último sencillo del artista norteamericano Jake Huffman, actualmente de gira por pequeños auditorios y bares de Estados Unidos, presentando canciones de rock sensible en todas sus presentaciones. También podemos escuchar a Jahmeema, cantante canadiense, de exquisita voz, con composiciones soul hechas en francés. Otra novedad es  Fred de Mercedes, artista que transita entre España e Inglaterra con un sonido que parece como si la banda sonora de una una película western hubiera conocido en el desierto a una tribu stoner y hubiera seducción mutua para emprender un nuevo viaje juntos. . Y, claro, si hablamos del mundo, por supuesto tenemos propuestas latinas: Modérnico, duo pop chileno, que hace tonadas divertidas, listas para la pista de baile. En fin, no saben cuántas veces he escuchado algo recibido a través de Groover y me sale una sonrisa que me hace confirmar que hay mucho, muchísimo por escuchar, y veo cómo renuevo las ganas de seguir vinculado con este medio.

Aquí hay siempre cabida para todo, hasta para aquellos géneros sobre los cuales (no lo podemos negar) tenemos prejuicio y prevención. Nos han llegado a lo largo de nuestra vinculación con Groover sorpresas que contienen elementos de reggaeton, los cuales escuchamos casi tapándonos la nariz y que, de repente, nos tapan la boca y nos sacuden el cuerpo pidiendo baile. Está claro que la gente, el mundo entero, quiere en algún momento del día danzar, y además necesita cantar, ir con sus audífonos dándose fuerza camino al trabajo o a la universidad. La gente necesita una excusa sonora para levantarse cada día y los más resueltos necesitan remozamiento constante de sus playlists. Ese tipo de  audiencia, que en número es creciente, está en la búsqueda permanente de canciones que los sorprendan. Escudriñan por primicias, son felices adictos al asombro. Volvemos a decirlo: Todo vale, en el sentido más emocionante de la frase, y eso significa que todos los sonidos del universo están disponibles para ejecutar esa fuente de esperanza. Además la tecnología asimila cada día de mejor manera ese hambre y esa ansia de revolver, combinar, mezclar, recuperar resonancias que se pueden encontrar en cualquier lugar del orbe.

Aquí es donde siempre insistimos en decir: Dios, si existes, protege a los inmigrantes, a todos aquellos que han llegado a nuevas tierras y han mostrado sus culturas a sus anfitriones, haciendo crecer de forma exponencial las posibilidades artísticas de las ciudades sedes de esos encuentros. La migración ha hecho grandes las escenas musicales de Berlín, Londres, Barcelona, San Francisco, Nueva York, Vancouver… Capitales como Bogotá, Lima, Buenos Aires, tienen en su corazón, por estas razones, todas las posibilidades de ser referentes mundiales. Es cuestión de creérselo más profundamente.

En fin, he aprovechado la pequeña tormenta bogotana para sentarme y contar todo esto, quizás también porque quería contarles de mi constante amor por la buena música del planeta. Aquí les dejo la playlist (otra que tiene Zonagirante.com en constante actualización), con lo mejor que recibimos todos los días a través de Groover. Ojalá la sigan disfrutando.

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