By the Zonagirante.com team @spinning zone
Cover art by Zonagirante Studio
4 discos para muy diferentes estados de ánimo
Audiencia de Zonagirante.com: Hagamos un ejercicio que conviene activar de vez en cuando. En lugar de esperar las recomendaciones del algoritmo de Spotify, metámonos en la plataforma más divertida, independiente y libre de la internet: Bandcamp, y descubramos pequeñas joyas de nuestro continente. Discos hechos de manera autogestionada que merecen la atención de quienes quieren escuchar algo diferente, gente que quiere presumir en las reuniones (y eso está bien) de sus nuevos hallazgos y no repetir, como siempre, lo bueno que está el disco de Rosalía (hecho indudable) o la tonta polémica por la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl.
En esta ocasión traemos cuatro títulos, procedentes de Argentina, Colombia, México y Chile, con resultados muy distintos entre sí, hechos para momentos con diferentes temperaturas. Vamos del baile al ruido, de la tranquilidad a la euforia. Adelante.
Las cosas inexplicables – Escaparse
Comenzamos en Argentina, en una ciudad poco publicitada en el circuito rockero: San Miguel de Tucumán. Ahí encontramos una banda de finas maneras dentro de las líneas del rock/pop contemporáneo. Esta es una placa de dos canciones, de guitarras sólidas, melodías contagiosas y voces de agradable configuración. Hay un manejo elegante de los acoples de cuerdas y una exquisita ambientación sonora que sabe combinar lo cáustico y lo sensible.
En medio del estallido, aparece un discurso sencillo y cautivador:
«Vos sabés, no tenemos nada
que ofrecer para nadie.
Y nadie nos puede salvar,
no sabemos bailar,
nos vestimos tan mal»
Y sí, hermanos: eso, a la larga, es el rock and roll en estado conmovedor y fortificante. Es eso, y por eso nos gusta. Seguro que en el futuro tendrán mucho más para decir y para cantar.
Jaranatambó – Promesas de Amor
Nos ubicamos en Colombia y encontramos un proyecto que ha sabido combinar el electropop con ritmos caribeños, logrando un equilibrio interesante que denota un trabajo de laboratorio exhaustivo. Hay que decirlo: era fácil caer en la trampa de buscar el sonido comercial inmediato, ese que convence a los perezosos programadores de radio en plena época navideña, y hacer tonadas más convencionales con una mezcla conservadora.
Pero, admitámoslo, Jaranatambó se arriesga. Juega con reverberaciones que integran las voces al conjunto, hay más búsqueda en los efectos técnicos y, sin perder el impulso bailable, evita lo obvio. El instante más interesante de este EP es su tercer corte, Como te canto, donde se establece una sabrosa combinación de instrumentos tradicionales y recursos electrónicos, instalando un ritmo más cercano a la sensualidad y apartándose de la rapidez innecesaria.
Exocet – Aviatrix
Este es el tercer álbum de Diego Benlliure, cantante y tecladista de la banda mexicana Los Yerbateros, bajo el nombre de Exocet. Esta producción —según el mismo músico— tomó varios años en tomar forma y fue publicada inicialmente hace dos años. Hace pocos días ha sido reeditada en Bandcamp, seguramente en busca de oyentes más atentos a este tipo de experimentos de los que uno puede cautivar en otros lados.
Este disco, de siete cortes, navega entre las reminiscencias del pop/rock de los años ochenta y el ánimo tecnológico de estas épocas. Hay una labor destacada en el manejo de las voces y una sensible selección de sonidos en la instrumentación. Si nos apuramos —y, a la vez, nos equivocamos— podríamos etiquetarlo como “rock adulto”, pero el resultado es mucho más agradable que lo que normalmente escuchamos en esas emisoras que intentan acompañar al oyente en su auto de regreso a casa.
Songs like Omen y Sand lo confirman.
Cóclea – Modus operandi
Ahora, todo lo contrario. Bienvenidos al caos, al desorden, al disturbio resonante. Vamos a reventar oídos, vamos a chocar las cabezas contra las paredes y vamos a tratar de estallar nuestros cerebros de manera sangrienta y divertida.
Advertencia: Este disco puede producir movimientos faciales involuntarios, temblores en las extremidades inferiores, otitis, aceleraciones cardíacas, quejas de sus vecinos (recomendable ponerlo a todo volumen si quiere ser odiado por todo su barrio), divorcios y risas incontenibles.
Desde Chile, Cóclea produce RUIDO, estridencia que se desquita con el resto de la humanidad: terapia en formato de desahogo, insanidad que limpia el cuerpo.
Recomendaciones: inicialmente disfrútelo en solitario, con sus audífonos bien puestos, y evite manejar maquinaria pesada al mismo tiempo. Luego muéstreselo a sus amigos y amigas, a sus novios o novias, y dígales antes de encender el estéreo que estas cinco “baladas” no están hechas para gallinas ni para pavos cobardes.
Escuchar proyectos como este hace bien al espíritu combativo al menos una vez a la semana.



